Gastón Acurio y Telefónica

Becas Juntos para Transformar

Blog

Yosselyn Espejo

30 de Dicembre, 2016
Yosselyn Espejo

“Yo sabía que para las becas reconocían a los estudiantes más empeñosos y dedicados de la escuela; yo solo hacia las cosas porque de verdad siento pasión y amor por lo que aprendía en el día a día, y no esperaba que el día de la graduación nombrarán mi nombre, fue una sorpresa muy grande y bonita” nos comenta Yosselyn.

Para ella esta experiencia fue todo un proceso de aprendizaje y de ver cómo se desarrolla su profesión en otros lugares, nos cuenta por ejemplo que “Una de las cosas que llamó mi atención inmediatamente fue que allá no pulen los cubiertos y las copas, sino que, tienen maquinas pulidoras, ¡qué envidia!, aquí en Perú todavía este procedimiento se hace manualmente, espero pronto deje de ser así porque se podría aprovechar el tiempo mucho más” nos comenta.

Asimismo, aprendió nuevas técnicas y estrategias “yo tenía la costumbre de quedarme esperando parada al lado del cliente a que me haga el pedido, sin embargo, allá entendí que eso no se hacía porque era una forma que agobiaba al cliente, y que se le debía brindar la libertad y tiempo necesario para que puedan hacer su elección cómodamente”. También, ahora sabe que, al recoger la mesa, los cubiertos no debían ser puestos sobre el plato delante de los clientes, sino que todas las maniobras se realizan detrás de ellos, esto tiene como finalidad ofrecer una experiencia placentera a los comensales en el restaurante.

La comida peruana fue una de las cosas que Yosselyn extrañó, especialmente el Pollo a la Brasa, ella nos cuenta que: “si bien allá también se pueden conseguir insumos peruanos, no era lo mismo porque los insumos varían de sabor y además son más caros. Pude cocinar algunas veces ceviche, pero nada comparado a comerlo aquí, en mi país”.

Además del aprendizaje, su viaje le permitió lograr uno de sus sueños, conocer Paris “yo tenía la idea fija de querer ir a Francia desde que llegué, así que ahorré todo lo pude, y además mis padres me apoyaron y me enviaron algo de dinero”. Con los planes hechos, enrumbó a Francia, sin embargo, al llegar se dio cuenta que todo estaba más caro de lo que proyectó y tuvo que ajustar todo lo que pudo su presupuesto, si bien pasó algunas penurias, la emoción de realizar su sueño se mantuvo y pudo disfrutarlo.

Una de las anécdotas que vivió durante su paso por Francia fue que: “Ya no me alcanzaba la plata para subir a la Torre Eiffel, solo tenía el dinero exacto para regresar a Girona, pero algo inesperado pasó, encontramos varias personas que estaban jugando a adivinar en qué vaso estaba el dado, yo hacía el ejercicio de adivinar en mi cabeza y acertaba todas las veces, pero no me atrevía a apostar, hasta que lo hice y aposte 50 euros, y acerté ¡gané 50 euros más y con ese dinero pude subir a la Torre Eiffel!”, nos cuenta Yosselyn entre risas.

Actualmente, ella se encuentra laborando en el Restaurante Astrid & Gastón, en donde continúa sumando a su experiencia profesional. Sobre su pasantía en el Restaurante El Celler de Can Roca, ella nos dice que:

“estoy demasiada agradecida por esta experiencia tan hermosa que me permitió crecer laboral y personalmente, y sobre todo cumplir uno de mis mayores sueños, llegar a París”

Autor