Gastón Acurio y Telefónica

Becas Juntos para Transformar

Blog

Iris Chavez

23 de Dicembre, 2016
Iris Chavez

Iris nos cuenta como se enteró que realizaría una pasantía “Me enteré que gané la beca el día de la graduación, yo no estaba enterada de nada, en el momento que mencionaban a los ganadores yo estaba hablando con mi papá cuando en eso escuché mi nombre, me quede en shock total, mi papá empezó a llorar de la emoción, fue un momento muy especial para mí y mi familia”

Los primeros días, nos comenta, le costó adaptarse a todo lo nuevo que vivía “las primeras semanas fueron un poco fuertes, ya que era un lugar y personas nuevas para mí y me costó adaptarme a mi nuevo entorno, a la idea de que estaba sola, y sobre todo al ritmo de trabajo, pero decidí que todo dependía de mí y poco a poco pude lograrlo”.

Una de las cosas que la sorprendió en su pasantía fue que “el restaurante era un lugar bastante tranquilo, y la organización era muy buena, cada quien tiene su tarea y el tiempo determinado para cada una de ellas; además había iniciativa de todos, si es que falta algo no esperan que se termine, sino que lo reportan inmediatamente para que no afecte el desempeño de la cocina”.

Como en el caso de otros pasantes, Iris también tuvo confusiones en los nombres de los insumos, nos comenta que allá “al camote le dicen batata, a la papa le dicen papata, al culantro le dicen cilantro, y
aunque me equivocada algunas veces, poco a poco me fui acostumbrando a los nuevos nombres para no confundir a los clientes”.

“Ver que las demás personas hacían un trabajo perfecto y tan eficiente me motivó (…) yo quería hacer las cosas bien, si algo no me salía bien lo intentaba una y otra vez hasta que me salga perfecto”.

Tuvo un tiempo de mucho aprendizaje y también pudo realizar diversas actividades en sus tiempos libres fuera del restaurante: “mis días libres eran los jueves y domingos en las tardes, y los lunes todo el día, entonces aprovechaba en pasar tiempo con mis compañeras, salíamos a caminar y pasear por el lugar, comíamos y tomábamos algo todos juntos”. Uno de sus lugares preferidos fue la playa “yo no era de usar
bikinis hasta llegar allá, las playas de allá son demasiado seguras y cómodas, puedes dejar tus cosas en la arena y no preocuparte por eso, el descanso en la playa fue de lo mejor”.

Por otro lado, otra de las cosas que le encantó fue la cultura del lugar, y en especial la del tránsito “la cultura de transito es genial, cuando cruzaba por las calles me sentía la reina porque siempre los vehículos nos cedían el paso”. Y se llevó la mejor impresión de la amabilidad de las personas “el tercer día estuve buscando una tienda, y me perdí, pero no hubo ningún problema porque una señora me ayudó a regresar,
invirtió su tiempo en acompañarme hasta que yo llegué al lugar donde iba, quedé maravillada con la gentileza de las personas”.

La experiencia y todo el aprendizaje en el transcurso de su pasantía, nos comenta Iris, significa mucho para ella “el hecho de que vean que has trabajado fuera de Perú te ayuda mucho, en esta pasantía pude ganar mucho conocimiento, técnica y sobre todo aprendí a desenvolverme mejor, yo antes era súper tímida y tenía un poco de miedo a los clientes, pero gracias a esta experiencia he logrado superar eso”, nos comenta muy emocionada.

Iris antes de despedirse nos deja un mensaje para los nuevos pasantes “Deben disfrutar, aprender y aprovechar toda la experiencia y conocimiento de las personas que trabajan allá, es una experiencia única”.

Autor